Abstract: El presente trabajo tendrá el objeto de exponer cómo están establecidas las diferentes clases sociales, -entendiendo a éstas como el sistema que asume la estratificación social en las sociedades modernas, surgidas en Europa a partir del siglo XVIII- y cómo se distingue la existencia de desigualdades y diferencias sociales dentro de “El ruido y la furia”, trascendente obra del autor norteamericano William Faulkner.
El análisis incluye, además, críticas y diferentes miradas de eminentes filósofos y sociólogos : Karl Marx, Max Weber y Michel Foucault así como también citas, notas al pié, y referencias bibliográficas de los mismos.
Iniciamos el recorrido del estudio con la noción de conflicto social y conciencia de clase, desde Marx, aplicando esto a la obra y relacionándolo con “criterio subjetivo y objetivo”. Luego, se incluirán distintos enfoques de Weber tales como los de clase, status, y poder siendo éstos determinantes de desigualdad y diferenciación social en la obra (abordados, estos dos últimos, por John J. Macionis). Posteriormente el análisis será complementado con la noción de “poder” a partir de la mirada de Foucault.
Finalmente, a través de los métodos argumentativos-explicativos utilizados a lo largo del trabajo, se arribará a la conclusión de que, las distintas actitudes de los personajes dentro de la obra dejan reflejado cómo funcionan las estructuras sociales en la sociedad norteamericana.
“El ruido y la furia” es una obra creada por William Faulkner, y editada en Agosto de 1947, en la cual se intentan reflejar los mitos de la sociedad del siglo XX tales como la prohibición del incesto, las relaciones edípicas y la mirada social del qué dirán. En la obra se exponen las vivencias de una familia supuestamente burguesa en plena crisis de manera contemporánea con la depresión económica Norteamericana.
En el exitoso trabajo de Faulkner se muestra de qué manera esta familia sobrelleva un quiebre total de sus ideas morales y sociales, donde lo único que busca es la aprobación social.
“¡La vida no es más que una sombra… un cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y furia, que nada significa!”
William Shakespeare En el siguiente artículo se intenta analizar, desde distintos enfoques sociológicos, la célebre obra “El ruido y la furia” de William Faulkner, con el fin de verificar que, las distintas clases sociales -propias de una sociedad norteamericana corroída por la mayor crisis económica- se establecen partiendo de las conductas de los personajes; siendo éstas, a su vez, condicionadas por un complemento de factores como lo son el ejercicio de poder, la consciencia propia de clase, la apariencia social y el conflicto de roles-status.
Karl Marx fundamenta la noción de “clase social” como aquella que está dada por la posición en que uno se encuentre dentro del sistema de producción. Una idea central en su pensamiento es la de conflicto social, este, conlleva un enfrentamiento y/o pelea por diversos motivos considerados de urgencia (valores, status, poder, recursos escasos, etc.). Según Marx, un conflicto será social cuando transcienda lo individual y proceda de la propia estructura de la sociedad.
Llevado a la noción inmersa en el capitalismo, propio del contexto socio-económico de la obra, se deja entrever a los distintos segmentos de la sociedad disputándose por los recursos disponibles. Esto enfrenta a las clases sociales entre sí: a los propietarios de los bienes económicos y a los trabajadores. Visto en la realidad inmanente de dicha obra se detalla la ejemplificación:
“(…) Hay que ser imbécil para creerse lo que dice un judío, bien claro estaba que el mercado no dejaba de subir, con el maldito delta a punto de inundarse otra vez y de llevarse el algodón por delante como el año pasado. Eso, que se lleven las cosechas año tras año y los de Washington gastándose cincuenta mil dólares diarios manteniendo el ejército en Nicaragua o no sé dónde (…). Solamente quiero que esos malditos judíos que se lo han llevado con tanta información confidencial me devuelvan mi dinero. (…)” (Faulkner William, 1947; 250)
Marx, a su vez postuló que sólo un reducido número de personas parecía estar beneficiándose de todos estos progresos y avances. Mientras que una minoría de hombres de negocios vivía en mansiones enormes, rodeados de toda clase de lujos y caprichos y un ejército de criados. La mayoría de la población estaba condenada a soportar larguísimas jornadas de trabajo, que se realizaba en pésimas condiciones y con peores salarios.
Aunque los Compson vivían en una enorme mansión, rodeada de toda clase de lujos, caprichos y un ejército de criados, es evidente, cómo, las diferentes conductas de los personajes llegan a crear una realidad muy lejana a la familia aburguesada típica de su época. Esto se marca de manera notable sólo con revisar superficialmente la trama de la obra, que en realidad, no responden a los principios o parámetros de una familia burguesa, tales como el interés por la educación y el gusto por lo refinado, el ocupar un cierto cargo jerárquico dentro de un empleo/fábrica, entre otros, siendo esto lo que verdaderamente delimita las dimensiones del nivel socio-económico .
Marx describe la gran disparidad de riqueza y poder que caracterizaba a los sistemas productivos capitalistas. Según él, las diferencias entre ricos y pobres serán cada vez mayores, con lo que el conflicto entre unos y otros será inevitable. Una sociedad cada vez más polarizada entre una mayoría cada vez más pobre y una minoría cada vez más rica, en términos de Marx, no puede ser viable, justa y racional, con lo que la confrontación y el derrumbe definitivo del sistema capitalista es algo inevitable.
Visto el texto de Aique “Sociología” se puede definir la existencia de dos criterios para ubicar a una persona en una clase social: el subjetivo y el objetivo. Según lo visto, el criterio subjetivo se basa en la opinión del individuo sobre su pertenencia a una clase social. Mientras que, acorde al criterio objetivo, se establece la posición de los individuos en la escala social que combina aspectos relacionados con la educación, el ingreso, la ocupación y el consumo de bienes y servicios. Posteriormente se verá que, de la combinación de estos aspectos se diferencian siete niveles socio-económicos que, para fines prácticos, serán resumidos a tres: alto, medio y bajo.
A su vez se puede hallar el concepto de “conciencia de clase”, considerado por Marx, el cual se encuentra íntimamente emparentado con las nociones anteriormente nombradas de “criterio subjetivo” y “criterio objetivo”. Según Marx, conciencia de clase refiere a la capacidad que poseen los individuos que conforman una clase social de ser conscientes de las relaciones sociales antagónicas -ya sea económicas, políticas, etc.- que se acreditan allí.
La relación se da en que, si un individuo posee conciencia de clase, a su vez, tendrá la capacidad de pensarse como parte de un grupo social (criterio subjetivo), es decir, como perteneciente al mismo, todo esto, a través de sus experiencias vividas y sus propios discernimientos acerca de la realidad social en la que está inmerso, que hacen que se auto-inserte en un cierto estrato social.
Esto se observa en la obra, en el momento en que Jason se muestra tan airoso y soberbio al buscar desafiar a su jefe, y a su vez, contradecirse él mismo con su propio discurso al decir que es un burgués, pero al mismo tiempo, afirmar que es un simple empleado que recibe órdenes y admite no poseer formación universitaria alguna.
“(…) Regresé a la tienda. Eran casi las tres y media. Ya me quedaba poco tiempo para poder hacer nada, pero estoy acostumbrado. No me ha hecho falta ir a Harvard para aprenderlo. (…)” (Faulkner William, 1947; 251)
Aquí se da por sentado cómo Jason asume que nunca ha recibido educación ni tampoco le ha incumbido, y a su vez, en tan pocas palabras, se puede observar su condición de proletario que debe respetar un horario laboral. Objetivamente se sabe entonces que Jason es un proletario, sin embargo, subjetivamente, a su propio parecer, es un burgués norteamericano.
¿Esclavitud dentro del sistema capitalista?
“El ruido y la furia” de William Faulkner, es la que, de entre todas las obras de su creación, ha alcanzado la mayor celebridad. El escritor intenta narrar los conflictos del ser humano en el más amplio sentido, en conjunto con el declive de la economía y el orgullo de los del sur de Estados Unidos, es decir, a partir de la derrota del Sur en la Guerra Civil americana y del quiebre económico, conforman, éstos, factores totalmente influyentes en las actitudes de los personajes de la obra. A través de dicha obra, William Faulkner escribe sobre el hombre enfrentado a sus propios sueños, a sus éxitos y a sus pecados. Particularmente se logra destacar cómo en el escrito está autenticada la discriminación social (uno de los factores determinantes y/o causales de la existencia del fenómeno de estratificación social): los indígenas americanos vivían excluidos de la sociedad sureña.
Resulta paradójico el hecho de que, la célebre obra muestre las prácticas características de la típica sociedad capitalista, -con burgueses que tenían el mando de todo- y a su vez, que éstos, denigren y traten a sus sirvientes hasta el punto de llegar a ser esclavos. Sin olvidar que, sin embargo, éstos últimos son componentes de un sistema de clasificación social muy lejano al que existía en el siglo XX, sino, característicos de la antigüedad:
“ (…)En la Roma antigua son los patricios, los équites, los plebeyos, los esclavos; en la Edad Media, los señores feudales, los vasallos, los maestros y los oficiales de los gremios, los siervos de la gleba, y dentro de cada una de esas clases todavía nos encontramos con nuevos matices y gradaciones.(…)”( Marx Karl,1848;Capítulo 1)
Por ende, en palabras de Marx, se puede decir que, al clasificar las sociedades a lo largo de la historia, como ha de hacerlo en El Manifiesto Comunista se torna irrefutable la cuestión de que las prácticas sociales y culturales no acompañan a la obra.
Aludiendo a lo anteriormente enunciado, en cuanto al sistema de esclavitud determinado por Marx, se puede ver la clara demostración en la obra, no sólo de prácticas discriminatorias, sino también aludiendo al concepto de esclavitud en cuanto a los negros:
“(…) Earl se puso a dar gritos a Job, así que las escondí y fui a ver si yo lo ponía firme. Lo que éste país necesita es mano de obra blanca. Que estos malditos negros de mierda pasen hambre durante un par de años y ya se darán cuenta de cómo son las cosas (…) Y ¿para quién? Para una banda de asquerosos judíos del Este (…) No tengo nada contra los judíos como personas, digo. Sólo contra la raza (…)” (Faulkner William, 1947; 206-207)
Max Weber; la clase dada por tres elementos:
Los alcances del análisis que respectan al concepto de “clase social” han llegado al interés para el campo de estudio weberiano. Max Weber asienta que la clase va a estar dada por tres elementos –prestigio, status (algunos incorporan aquí el concepto de riqueza) y poder-. Ésta última mirada nutre al enfoque de clases en cuanto a una división de las mismas en “alta”, “media”, y “baja”, y esto a su vez, observa los niveles de ingreso y consumo.
Weber coincide con Marx en la creencia de que la estratificación social genera conflicto social. En términos de Weber, la estratificación social abarca, como ya se dijo, tres dimensiones. La primera dimensión es la de la desigualdad económica (a la que denominó como “posición de clase”). Una segunda dimensión, el status, hace referencia al prestigio social, y por último, el poder completa la configuración de la jerarquía social según su esquema.
Según Weber, cada una de estas tres dimensiones de la desigualdad social tuvo una relevancia distinta en diferentes periodos de la historia. Desde su perspectiva, en las sociedades agrarias la jerarquía social era una jerarquía básicamente estamental .
La industrialización y el desarrollo del capitalismo redujeron las diferencias tradicionales basadas en los privilegios estamentales. En palabras de Weber, las discrepancias socialmente más relevantes pasaron a ser las diferencias económicas y las condiciones materiales de existencia. Con la industrialización se puede ver cómo los recursos o la posición económica de las personas pasaron a ser el factor más importante en el sistema de estratificación social. (Principalmente ésta última categorización de Weber es la que será concerniente en lo que respecta al análisis de clases de una familia –los Compson- de una sociedad –desigual-enmarcada en pleno desarrollo capitalista e industrial).
De todos modos no se debe perder de vista la esencia de análisis y el nexo fundamental en su teoría como en la de Marx: una vez más se observa cómo las conductas de los individuos en cuanto a sus entradas y consumos determinan las diferentes clases sociales a las que pertenecen.
Visto esto en la acreditada obra, en lo que refiere a los procesos que dieron lugar, (o más bien, desplazaron) a los objetos de análisis que determinan las dimensiones de desigualdad social, se observa que, ése cambio en la industrialización y el desarrollo del capitalismo comprimió las diferencias entre las distintas clases de la sociedad norteamericana denotadas en la obra. De este modo, se puede observar cómo la sociedad americana, tras los años 20, luego de haberse producido la Primera Guerra Mundial, muestra a la familia Compson como estereotipo de la gradual pérdida de la moral tradicional. A esta situación se suma además, una pérdida de valores religiosos y un incremento del materialismo lo que hará, en términos sociológicos, que la familia se precipite hacia una apariencia social deseo de todo aquello que no poseen –en términos materiales-.
La familia como nexo social:
Entendiendo, según Weber, a la familia como institución mediadora entre el individuo y la sociedad, vemos que ésta tiene la función de integrar a dicho individuo dentro de la sociedad como un sujeto, es decir, como un cuerpo construido.
En el caso particular de la familia Compson, se ve que, no es la misma la responsable de integrar a Benjy a la sociedad (es decir que no tiene acciones disfuncionales), sino que, es la propia sociedad la que instaura parámetros y envía mensajes mediadores, siendo éstos condicionantes y discriminatorios. El haber tenido un hijo retrasado hace que Caroline ya no se sienta parte de la comunidad.
En términos de Weber, diríamos que, aquí el factor “familia” -dentro del esquema en el que ésta debe ser el nexo mediador entre el individuo y la sociedad- no llega a cumplir su cometido así como lo enuncia la teoría weberiana de desempeñar la integración del individuo (Benjy) a la sociedad. En éste caso, la sociedad se encarga de impedir que la familia lo integre por causa de los mensajes de discriminación y marginación que envía, así como también, el grado de naturalidad que tienen dichas prácticas.
De este modo, se observa, de qué forma la familia se va convirtiendo, poco a poco, en eco de una sociedad totalmente corrompida por la discriminación y sus prácticas totalmente desiguales, y lo lleva a lo más profundo de su organización matriarcal.
Status y rol determinantes de la clase social:
En términos de Macionis –apuntando a las nociones de Weber: “El status y el rol social”- se puede inferir que las posiciones definidas socialmente, se denominan “status”. De este modo, las personas ocupan posiciones diferentes en la escala social que, por un lado, varían de acuerdo con la edad, el sexo, el estado civil, la profesión, etcétera., y, por el otro, dependen de la situación social en la que participan en cada circunstancia de sus vidas. A cada status corresponde un conjunto de conductas, también definidas socialmente. A ese conjunto de comportamientos es lo que Macionis denominará “rol”. Status y rol forman una unidad: el status hace referencia a la posición y el rol a la gama de conductas esperadas para cada status.
Claro está que, se vuelve mucho más complejo el rol de la familia Compson al tener que integrar al individuo en la sociedad, siendo éste víctima de una enfermedad de retraso mental, y al mismo tiempo, víctima de una fuerte diferenciación social . Esto hace que dicha familia, como grupo primario, no cumplan su rol de agente socializador de dicho individuo (Benjy) desde los primeros años de vida, sino que sea una simple mucama la que cumple el papel de criar y formar al individuo como sujeto construido.
Aquí se evidencia un claro conflicto: el rol cumplido por Dilsey no va con su status esperado en referencia a la posición social. En términos de Weber (trabajado desde Aique), las conductas de la mucama no van con su dimensión socio-económica dentro de la escala social:
“(…) ‘No puede haber buena suerte en una casa donde nunca se pronuncia el nombre de uno de los hijos’ dijo Roskus. ‘Cállate’ dijo Dilsey. ‘Criar a una niña sin que sepa el nombre de su propia madre’ dijo Roskus. ‘No te rompas la cabeza preocupándote por ella. Yo he criado a todos ellos y creo que puedo criar a uno más. Y ahora cállate. A ver si quiere dormirse’ dijo Dilsey. ‘Por decir un nombre. Si él ni sabe cómo se llama nadie’ dijo Frony. ‘Pues dilo y ya verás si lo sabe. Díselo cuando esté dormido y seguro que te oye. Sabe muchas más cosas de lo que se cree la gente’ dijo Dilsey. (…)” (Faulkner William, 1947; 42)
Continuando la línea de lo analizado según Weber en cuanto al status y rol de cada individuo como determinante de una jerarquía en una clase social dada se puede ver que, en expresiones weberianas, el sujeto, a lo largo de su vida, ocupa diferentes status y desarrolla una variada gama de roles, que ha aprendido e internalizado. A medida que este va creciendo, la cantidad de status-roles que ocupa y desempeña, va en aumento. Inicialmente aprenderá a comportarse como amigo, alumno, estudiante, novio, etcétera.
Aquí se puede mostrar una clara contradicción en lo que respecta a Benjy y sus conductas como concluyentes de aquel “crecimiento” de la cantidad de status-roles, lo que a su vez no le permite poseer movilidad social . Benjy no logra obtener una variada gama de roles como consecuencia de su discapacidad, por ende, tampoco alcanza distintos status a lo largo de su vida. Benjy, únicamente posee el papel o rol de hijo, o fortuitamente de hermano, -si se quiere, pese a las conductas discriminatorias de su otro hermano, Jason- pero, es notable, que por más de poseer lazos sanguíneos con su sobrina Caddy, socialmente, en lo empírico, no hay conductas que determinen esa relación.
Por lo que, podemos decir que el status de Benjy no admite consigo un reconocimiento prestigioso debido a su enfermedad y que dicha falta de prestigio traslada a la familia a una escala menor (de la deseada) en el sistema social de su época.
¿Poder como determinante de clase?
El poder no es una cosa, sino un ejercicio que se despliega mientras exista una fuerza que la resista.
El ejercicio de poder, definido como una forma de expresión de fuerza desigual, permite la sedimentación de los individuos y la propia ubicación de si mismos en ciertas posiciones o status dentro de una sociedad, o más precisamente, dentro de la institución familiar. Automáticamente, esto genera, además de una fuerte desigualdad social, la subordinación de un individuo ante diversos tipos de órdenes –generados por una persona en un nivel de jerarquización mayor- creando una trama de fuerzas que se resisten y a la vez, son resonancia de distintas clases sociales.
En términos de Foucault, el poder es una relación de fuerzas y se halla presente en la sociedad desde el primer momento, es decir, no es algo añadido con posterioridad.
Foucault dirá que el poder se encuentra en todo fenómeno social, que toda relación social es vehículo y expresión de poder. Además, añade que no es patrimonio exclusivo de los aparatos del Estado: hay una inmensa cantidad de vectores de fuerza, entre los cuales las instituciones estatales son sólo puntos de mayor densidad. Ejemplo claro de esto es la institución familiar. Foucault, observa cómo los mecanismos de poder operan en la sociedad capitalista y, a su vez, influencian la formación de la subjetividad de las personas. Por ende ideó los conceptos de mando y obediencia basándose en las prácticas observadas que le permitieron arribar a dicha concepción. Ello le permitió romper con las interpretaciones tradicionales del poder -que lo reducían a un plano represivo y jurídico-, y concluir que el ejercicio de poder, presente en todo el cuerpo social, es lo que perpetúa al capitalismo.
Foucault sostiene que es un error hablar del poder como de una cosa.
“(…) El poder no es una institución ni una estructura, o cierta fuerza con la que están investidas determinadas personas; es el nombre dado a una compleja relación estratégica en una sociedad dada. (…) El poder en el sentido substantivo no existe. (…) La idea de que hay algo situado en -o emanado de- un punto dado, y que ese algo es un ‘poder’, me parece que se basa en un análisis equivocado. (…) En realidad el poder significa relaciones, una red más o menos organizada, jerarquizada, coordinada. (…).”(Foucault Michel, 1980; 198)
Según él, el poder se ejerce y se impone no tanto por el ejercicio del engaño y la coacción sino por la producción del saber, de la verdad, por la organización de los discursos. En términos de dicho filósofo, lo que sostendrá al poder, es decir, lo que haga que éste sea aceptado, va a ser simplemente, no que éste pese sólo como potencia que dice “no”, sino que, va a producir, inducir placer, formar saber, y producir discursos; Así dirá que hay que considerarlo como una “red productiva” que atraviesa al cuerpo social en lugar de un parámetro negativo que tiene como finalidad reprimir. Más que prohibir, éste poder gobierna, es decir, canaliza las conductas de los individuos en una dirección.
Observado esto en la obra, se observa cómo la producción de discursos instaura poder en las relaciones de fuerza entre los distintos personajes. Ejemplos claros de esto son cuando Jason denigra y ordena constante y verbalmente a su criada, Dilsey. Instalándose a sí mismo, poco a poco y con socarronería como jefe y cabeza de la familia. Con sólo observar la trama, se distingue cómo Dilsey fue sublimándose gradualmente a las órdenes y agresiones verbales de su amo -en términos de Foucault, se diría que se fue dando como una fuerza o resistencia débil- y cómo Jason fue ganando terreno y estableciendo una relación de poder desigual en la que él es el mandatario. Claramente toda esta situación involucra o encauza a un solo hecho que son las marcadas brechas en cuanto a su clase social; siendo la primera perteneciente a una clase baja (esclava) y el segundo, burgués (en términos subjetivos). Aquí se ve un ejemplo más de cómo el poder puede ser utilizado como herramienta de control y miedo, y subordinar a unos, para establecer importantes desigualdades tanto en una familia, como en una sociedad.
Finalmente se puede arribar a la conclusión de que, las distintas clases sociales –inmanentes a ésta sociedad norteamericana en crisis- se fueron estableciendo como producto de las diferentes prácticas de los personajes abordadas desde su auto-consciencia de clase (catalogándose a si mismos como “burgueses”), desde el ejercicio de fuerza, y desde el profundo afán por la apariencia social, creando, poco a poco, un espejo de una sociedad totalmente desigual, víctima y productora de discriminación y antagonismo en su juego de roles-status.
Bibliografía:
Libros y círculo de autores:
• Macionis, John J. (1999). Sociología Capítulo 3 -La sociedad. Madrid, España. Editorial Castellana.
• Texto Aique. (2002) Sociología.
• Macionis, John J. (1999). Sociología Capítulo 9 -Estratificación social. Madrid, España. Editorial Castellana.
• Macionis, John J. (1999). Las bases de la sociedad Karl Marx: sociedad y conflicto; Max Weber: clase, status y poder.
Páginas de Internet:
• http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm, Marx, Karl. Manifiesto del Partido Comunista: -Burgueses y proletarios-
• http://es.wikipedia.org/wiki/Conciencia_social, Marx, Karl. Conciencia de clase
• http://www.lite.fae.unicamp.br/papet/2002/fe190d/texto05.htm, Foucault, Michel. Las redes del poder.
Un balance anual de Literatura:
Agradecimientos: Cuniolo Jorge, Tuero Jorge M., Mercurio Melina.